En primer lugar porque soy una fiel creyente y militante de los ejércitos de Nuestro Señor Jesus Cristo, en segundo porque al Buddha no le gustaría nada verme caer por el sendero de la obscuridad, en tercero porque Yoda se ha esmerado durante años para mantenerme de este lado de la fuerza, en cuarto porq eso significaría que mi alma se condene eternamente en los ahora helados parajes infernales (y yo odio el frío), en quinto porque de veras quiero ser una buena persona y en sexto porque seguro Lord Voldemort tiene sus tratos con el principe de las tinieblas, y eso de tener la nariz como la de MJ (qepd) no está padre.
Peeeeeero...(y un gran pero) gracias a todas las iluminadas personalidades mencionadas anteriormente, yo no soy un alma atormentada. Si lo fuera, la cosa cambiaría drásticamente. Porque bueno, analizándolo fríamente, Lord Voldemort no es un ejemplo representativo. Generalmente los seguidores de su satánica majestad (y no me refiero a ningún blackmetalero ni devoto de la santa muerte) son gente muy bonita, elegante, refinada, chic y super cortés. Todo para esconder la mierda que traen adentro.
El insight surgió a partir de que hoy en la mañana, mi editor me mostró la página de una Vogue porque venía una bolsa super chingona que estaba convencido me iba a encantar. He was right. Y no solo la bolsa, unos zapatos de Victor & Rolf, un vestido, un brazalete... y en ese contexto, lo primero que salió de mi boca fue:
"Le vendería mi alma al diablo por esos zapatos".
Reeeeeeally? Y un segundo después vino a mi mente el trailer de la nueva versión de The portrait of Dorian Gray, que se llama simplemente como el fulanito.
Se ve increible, no? Anyway, volviendo al punto, la neta no quisiera estar en sus zapatos (aunque fueran unas estúpidamente lindas plataformas negras con detalles en blanco). Si, es rico, guapo, joven para la eternidad... podrido, solitario, y condenado para la eternidad.
Y lo sabe. Y lo persiguen. Es presa de sus fantasmas, del remordimiento... de su conciencia.
Sabe que no hay vuelta atrás y un buen día, ya no puede con ese peso (si no han leido la novela, no se las voy a spoilerear) (además probablemente la nueva versión difiera un poco del libro, siempre pasa).
Es un poco como los vampiros. Los de la vieja escuela claro está, los glam, no esas mamadas de vampiros white trash como los de True Blood. Dorian y los vampiros tienen esa cualidad seductora que te hace querer ser uno de ellos, o por lo menos, sucumbir ante sus encantos. So, quedas completamente a su merced, frágil ante su bellísima maldad.
Pero ellos no quieren ser malos. Está en su naturaleza y no lo pueden evitar, y es precisamente eso, el no ser dueños de su voluntad, lo que los atormenta tanto. Y bueno, aquí es en donde Dorian está un poquito más en el hoyo: el ESCOGIÓ ese camino. A un vampiro lo muerden y ps no le queda de otra, pero Dorian tuvo chance de responder lo mismo que yo al inicio de este post. Y no lo hizo.
Pero bueno, tampoco seamos tan crueles con él. No lo hizo porque no podía. Aún antes de condenarse oficialmente, él ya era presa de sí mismo, de su vanidad, de sus ambiciones. Sus fantasmas ya estaban ahí, solo les dió permiso de joderlo eternamente.
Y bueno, la ley del Karma lo alcanzó.
Decidiste dejarte llevar por tus deseos cabrón? Pues téngale: Tu y yo (estoy interpretando a Satán) sabemos q estás podrido, feo y jodido para toda la eternidad. El trato era que fueras joven por siempre, no que vivieras por siempre. Y ya llegará el momento en q tu linda cara no importe y nadie escuche tus gritos. De esta no te salvas.
Claro que eso nunca pasa en el libro, lo acabo de inventar. Es lo que yo creo que pensaba Dorian, la voz de su conciencia atormentándolo día tras día, año tras año.
Pero bueno, a lo que voy es que no sé si realmente los demonios existan. Supongo que sí, pero independientemente de eso, los demonios internos de cada uno, son los que realmente hacen que nosotros solitos nos jodamos la vida. Durante siglos, la humanidad ha sido presa de sí misma, y todos, más seguido de lo que quisiéramos, respondemos que sí a la pregunta que titula este post. Así, facilito y sin darnos cuenta, le vendemos nuestra alma al diablo en pequeñas cosas, afortunadamente sin consecuencias cósmicas como las de Dorian. Espero.
Y también está el asunto de Satán. Pobre cabrón, se sacrifica para que el concepto de bien tenga sentido, y quien se lo agradece? Nadie. Siglos y siglos de odio se ciernen sobre él. Pero como decía la viejita de aquel antiguo comercial de tele: "Esa, es otra historia". Se las contaré en otro post.
7 comentarios:
El Buda diría: "¿Alma? ¿Cuál alma? ash!"
=P
Bueno, alguna mercancía iba a exigir su majestad...
Le pide al que menos tiene =P
Y si hoy llega alguien con esos zapatos y te dice "Gracias por tu alma"... o sea, dijiste que la venderías... ¿Y si te tomaron la palabra? o.O
La interpretación que hiciste de Satán te quedó chida.
Besos
Oh por Dios!!! No lo había pensado, pero en este post consta por escrito que me retracto de lo que dije... te digo Taker, eso de la eternidad en un congelador no me suena muy appealing.
Y gracias por las flores, es mi vena dramática que salió a relucir ;)
Un beso!
Ah! eso si, agradezco entoces en no ser como dices de "son gente muy bonita, elegante, refinada, chic y super cortés"...porque yo también creo en Jesucristo..!
Fiu!
jajaja
Y si, dicen que el diablo se te presenta como una belleza...sabe!
Siempre he tenido la sensación de leer el retrato de Dorian Gray...espero un dia leerla..
Saluditos!
Leéla, está bien padre!
Un beso!
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