Hace unos minutos terminé de vaciar mi cajón. Ya limpié mi compu, entregué mis llaves y vacié mi mail. Lo único que falta es borrar los bookmarks y entregar mi gafete.
OUCH.
La verdad les mentiría si dijera que no estoy triste, o que no estoy feliz. Siendo completamente sincera, en estos momentos las 2 emociones coexisten en mi corazón, lo cual me resulta sumamente curioso porque durante mucho tiempo mi mente soñó con este momento.
Pero al voltear hacia atrás, la despedida duele más de lo que me imaginé. Ya sé, soy una softie, pero para mí MH representa mucho más que un trabajo: le tengo un cariño impresionante a la publicación (si, a esa revista de fitness para hombres, jajajaja), aprendí muchísimo en todos los aspectos, y puedo decir, muy orgullosamente, que aquí llegó una diseñadora y se va la directora de arte de un proyecto increíble. Y eso no es lo más fuerte.
Más allá del aprendizaje y el crecimiento profesional, MH me cambió la vida. Aquí conocí a muchos de los amigos más queridos que tengo, gente maravillosa y super brillante que ama lo que hace.
Conocí -nada más- al amor de mi vida y dentro de poco menos de 6 meses, me caso con él. Toda la felicidad que me traen mis nuevos proyectos, se la debo en gran medida a MH.
La verdad no extrañaré la editorial. Pero sin duda, extrañaré un chingo a @Don_Hellboy y sobre todo a @perro_triste, mi sensei. Y aunque hace ya tiempo que abandonaron el equipo, @failatseppuku, @VinicioPayan y @jorgepedro: los sigo extrañando. Gracias a todos por todo, los quiero.
So, a 3 años y medio de mi llegada, me despido con una sonrisa y un agradecimiento infinito al universo por haberme traido hasta una de las experiencias de vida más chingonas que he tenido.
I'll spread my wings now!!!
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12 noviembre 2010
09 septiembre 2010
Hermanito

Disclaimer: Ustedes disculparán el alto contenido calórico de mi post de hoy, pero como ya todos sabemos, aquí -a veces- le manejamos lo que viene a ser la cursilería, últimamente exacerbada por el ya también conocido hecho de que me casaré pronto y... bueno, ya saben que uno se pone cursi cuando se va a casar.
Hoy hace 27 años dejé de ser hija única. Con 2 primos que evidentemente no compartían mis gustos por las muñecas y los sombreros de princesa, yo esperaba con ilusión la llegada del hermanit@ -que si era niño se llamaría Jorge, y si era niña, Mariana- con una clara inclinación a que fuera Mariana. El 9 de septiembre del 83, me notificaron que era yo la orgullosa hermana mayor de un bebito llamado Jorge.
Gracias a una habilísima maniobra de mis papás, no me contrarié al respecto. Resulta que cuando mi mamá estaba embarazada, un día me llevaron a que escogiera un regalo, lo que yo quisiera, que "desde la panza de mi mamá" me mandaba mi hermanit@. Escogí a la que sería para la posteridad -aún la tengo- mi muñeca favorita de todos los tiempos.
Con estos antecedentes, hermanito era una persona muy influyente. Pero independientemente de eso, el fulanito me inspiraba muchísima ternura y un instinto protector hasta entonces desconocido para una niñita de 3 años.
Cuando entré al kinder, en todas las hojas que la miss me daba para hacer mis proyectos, venía una muestra en pequeño de como debía quedar. Yo la coloreaba exactamente igual que la versión en tamaño real -esa era para mí-, la armaba y la miniatura resultante se la llevaba a hermanito, "porque es chiquita, y mi hermano es chiquito".
Hoy, 25 años después de esas miniaturas, sigo pensando en mi hermano como una personita pequeña a la que me gusta cuidar y consentir. Funny, si tomamos en cuenta que desde hace como 15 años es él quien me cuida a mi.
Nuestra relación es como un mashup de la relación Mafalda-Guille y la amistad Snoopy-Woodstock. Creo que más bien es como esa última, siendo yo Woodstock y él Snoopy. Hay strips en los que parece que Schulz espiaba por la ventana de mi casa para definir el carácter de los susodichos: rasgos, gestos y conversaciones que podrían haberse dado entre hermanito y yo, sucedían todo el tiempo entre el beagle y el pajarito amarillo de especie desconocida.
Hoy, 9 de septiembre de 2010, es el último cumpleaños de hermanito que festejamos viviendo en la misma casa (para este punto del post lloro como Magdalena). Evidentemente no voy a dejar de ir a casa de mis papás -QUÉ FUERTE!!!- ni el 9 de septiembre, ni nunca. Y evidentemente espero visitas muy frecuentes de mi familia en mi nueva casa. Pero es raro.
Y hoy, siendo el último cumpleaños que festejo con hermanito con la posibilidad de gritarle "Buenas noches!" de cuarto a cuarto, quiero decirle -porque más le vale que lea esto- que lo adoro y que es la onda, en todos los sentidos y en toda la extensión de la palabra. It's been great growing up with you. I'm gonna miss u like hell.
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17 agosto 2010
Yo quiero ser una chica Almodóvar ♬
...como la Maura, como Victoria Abril. Un poco lista, un poquitín boba, ir con Madonna en una limousine. ♬Cuando era niña viajaba muchísimo en carretera. Y no eran trayectos cortos de 3 ó 4 horas, sino verdaderos roadtrips que atravesaban México de norte a sur. Estos viajes empezaban siempre después de la cena (de Navidad o a medio verano, daba igual) en casa de mi abuela. Era siempre la misma escena: mis primos, mi hermano y yo -un puberto, 2 niños y una niña- impacientes por terminar con los protocolos y treparnos durante hoooooras en una camioneta que los adultos se turnaban para manejar.
Durante estos viajes escuché una y otra vez a Joaquín Sabina, a Mecano y a veces -las menos- a The Beatles (a ellos los guardaban para cuando estábamos en casa). Créanme, no hay cosa más bonita que atravesar el desierto de noche con Hijo de la Luna de fondo, mientras imaginas la historia del gitano y el paisaje se ilumina con la luz plateada de nuestro satélite.
Fue así como me hice fan hasta el tuétano de Mecano, reforcé mi amor por The Beatles y aprendí a tolerar a Sabina. Es más, hasta podría decirles que me gusta bastante el disco Física y Química, que es donde viene la canción de la chica Almodóvar.
Lo curioso del asunto es que me sé de memoria la canción, pero hasta este fin de semana nunca me había aventado una peli del susodicho. Primero mis papás no me dejaban: que porque era muy chica, que porque trataba temas muy escabrosos, que porque...you name it. Después, al crecer, la verdad es que nunca me interesó empaparme del cine de Almodóvar. Que porque siempre salía Penélope Cruz. Que porque ni se me antojaba, ni NO se me antojaba. Que porque prefería ver otras cosas. Again, you name it.
Pero como ha venido ocurriendo desde hace unos 2 ó 3 años, mis gustos y opiniones siguen dando giros estrepitosos e inesperados, y me estoy dando chance de conocer cosas que antes no figuraban en mi panorama. Y con maravillosos resultados, debo decir. Ese es precisamente el caso Nandush vs. Pedro Almodóvar.
El domingo ví Todo sobre mi Madre. Wow... Supongo que para todos será extrañísimo encontrarse con una opinión -porque no la reseñaré- de una película de 1999, pero como les digo, para mí es todo un descubrimiento. Tal vez si hubiese leído una sinopsis nunca me habría animado a verla, porque una de mis reglas en lo que respecta al cine es que definitivamente no quiero pasar un mal rato, y de entrada el tema pintaba para provocarme precisamente eso, pero no fue así.
Es, al mismo tiempo, una película muy fuerte, dura, triste, bonita y emotiva. Y chistosa. Creo que por eso me atrapó, porque honestamente me parece muy difícil conjuntar todos estos calificativos alrededor de una temática tan compleja.
Ay va un spoiler (advertidos los que como yo, en pleno 2010 aún no la han visto. Seguro no soy la única): Resulta que a una señora se le muere su hijo y se va a buscar al papá para decirle; en primera que tiene un hijo, y en segunda que se murió. Pero el papá es transexual. However sigue ejerciendo de hombre, y una de las amigas de la protagonista está embarazada de él. Y pa colmo, la contagió de VIH.
Estamos de acuerdo que con tales elementos, el resultado podía haber sido un dramón lacrimógeno digno de Ma. Teresa Montoya (señora que según reportes maternos, le daba bonito a la lloradera). O bien, una cosa muy grotesca cuyo principal fin fuera despertar el morbo de la gente.
No dudo que haya quien llore a mares con esta peli, o quien la haya visto por puritito morbo, pero a mi, por el contrario, me dejó un sabor de boca bastante agradable (pese al tragedión). Y creo que, como les digo, es por el abanico tan amplio de emociones que despertó en mi, además de unas actuaciones muy buenas y una evidente habilidad el director para crear un poema a partir de las palabras más horribles que hayamos escuchado jamás.
De tarea, me llevo convertirme en una chica Almodóvar. Mientras tanto, les dejo la letra de aquella canción de Sabina que musicalizaba mis maravillosas madrugadas en la carretera.
Yo quiero ser una chica Almodóvar, como la Maura, como Victoria Abril. Un poco lista, un poquitín boba, ir con Madonna en una limousine.
Yo quiero ser una chica Almodóvar, como Bibi, como Miguel Bosé, pasar de todo y no pasar de moda, bailar contigo el ultimo cuplé.
Y no parar de viajar del invierno al verano,
de Madrid a New York, del abrazo al olvido, dejarte entre tinieblas escuchando un ruido
de tacones lejanos.
Encontrar la salida de este gris laberinto, sin pasión ni pecado ni locura ni incesto,
tener en cada puerto un amante distinto, no gritar
¿qué he hecho yo para merecer esto?
Yo quiero ser una chica Almodóvar, como Pepi, como Luci, como Bom, venderle al Garbo mis secretos de alcoba, ponerme luto por un matador.
Yo quiero ser una chica Almodóvar, que a su chico le suplique: "¡ÁTAME!" no dar el alma sino a quién me la roba, desayunar en Tiffany's con él.
Y no permitir que me coman el coco, esas chungas movidas de croatas y serbios,
ir por la vida al borde de un ataque de nervios,
con faldas y a lo loco.
Encontrar la salida de este gris laberinto, sin pasión ni pecado ni locura ni incesto,
tener en cada puerto un amante distinto, no gritar
¿qué he hecho yo para merecer esto?
Como Patti Diphusa escribir mis memorias, apuntarme a cualquier clase de bombardeo,
no tener otra fe que la piel, ni mas ley,
que la ley del deseo.
Encontrar la salida de este gris laberinto, sin pasión ni pecado ni locura ni incesto,
tener en cada puerto un amante distinto, no gritar
¿qué he hecho yo para merecer esto?
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07 julio 2010
La Torre de Babel v.2.0
Uno de los primeros libros de diseño que leí es La Sintaxis de la Imagen, de Donis A. Dondis (y años después me sigue dando risa su nombre).
Básicamente este libro habla de la necesidad de una alfabetidad visual generalizada (literacy, que le llaman, pero en español no hay equivalente, asi que la traducción es asi de rara), que permita que la comunicación visual se desarrolle con la misma fluidez que la verbal. Con esto se refiere a que todos -y no solamente diseñadores, arquitectos y comunicólogos- tengamos una cierta comprensión de los elementos básicos de las imágenes. Una premisa indispensable si tomamos en cuenta que la vida en el 2010 nos bombardea constantemente con imágenes de todo tipo, y en muchos casos, nuestra comprensión de ellas es, por decir lo menos, pobre.
Evidentemente esta señora hace sus planteamientos desde el maravilloso ambiente académico de Boston, y muchísima gente me alegará que no están los tiempos para andarse preocupando por alfabetidades visuales cuando la inmensa mayoría en este pais no tiene acceso siquiera a la educación básica. Desgraciadamente eso es una verdad innegable y hasta cierto punto estoy de acuerdo. Ahora les explico por qué hasta cierto punto.
Pero antes de que lleguemos a eso, está lo realmente grave del asunto: Los "profesionales" de la industria de la comunicación de este pais tampoco son "visualmente letrados" por decirlo de forma cortés. Los anuncios, páginas web, programas de televisión -y un interminable etcétera- que se hacen en México son en su mayoría, una real y reverenda mamada. Evidentemente su composición es muy pobre, y ya no nos metamos en cuestiones de manejo tipográfico o cromático, porque nos soltamos a llorar. La cereza del tétrico pastel es que aquí todo el mundo piensa que con una foto horrible y mal iluminada que retrate el "concepto creativo" (ja!) ya la hicimos.
La herida duele todavía más cuando le echamos el limoncito de la maltrecha industria editorial. Mi queridísima y tan lastimada industria editorial.
Aquí un suit afirma que "hacer una revista es bien fácil: te agarras a uno que medio escriba y a otro que tome fotos y ya está". Jesuscristo Superestrella nos agarre confesados.
Pero bueno, yo no iba a hablar de esta rama de la industria editorial, sino de la que se ocupa de los libros.
Todo este choro viene a cuento por este post de Mon, que me dejó pensando en toda una serie de factores por los cuales nuestro país es incapaz de producir maravillas editoriales como las que tenemos a la izquierda.
Es una cosa muy compleja que involucra muchísimas razones y desde varios frentes, pero creo que a grandes rasgos se resume en lo que les explicaba al principio del post: La total ignorancia y analfabetismo estéticos que nos corroen como la Nada lo hacía con Fantasía (llevo varios días pensando en The Neverending Story).
Cual novela chafa de las 4 de la tarde: Diseñador inocente llega a la gran Editorial. Se enamora perdidamente de su proyecto, lo lee apasionadamente (oh si, lo hace suyo), y cuando está a punto de declararle su amor con un diseño de portada super-mega-spurruwow, el malvado suit tuerto (desde Catalina Creel, la onda son los villanos tuertos) le sale con que "esta portada jamás será tuya, muajajajaja!!!!" Diseñador, con el corazoncito roto, se entrega al alcohol, y suit decide que lo de hoy son las portadas como de libro Porrúa, porque "el mercado no está preparado para un diseño tan radical".
Bueno, eso depende de lo que se considere "mercado". Ahi siguen nuestros problemas: la mayoría de los mercadólogos tampoco tienen mucha idea de lo que estamos hablando, los estudios de mercado tienen la seriedad de una fiesta de disfraces. Y lo digo con conocimiento de causa porque yo he formado parte de varios, tanto como consumidora que le toma el pelo a la gentecita de la marca y le dice lo que quiere oir (si no no te daban regalito al final, y a los 17 años una secadora de pelo es un poderoso señuelo), como en el papel de fiscal del FBI, detrás de un cristal mientras observo el desarrollo de un focus group cuya finalidad es delimitar el mercado de la revista que diseño. Bullshit.
Y también lo sé porque yo misma he sido discípula de Satán: empecé la maestría en merca, pero me salí. Saben por qué? Porque en la maestría en merca te enseñan un chingo de patrañas administrativas, y nada, en verdad, N-A-D-A de semiótica o persuasión. Así no se puede.
And last but not least, el por qué estoy parcialmente de acuerdo con que todo este choro de la alfabetización visual es una nimiedad. Si, este pobre y sufrido pais tiene chorrocientoscincuentamil achaques de gravedad crónica (oigan, 200 años de madrazos son como para estar otros 200 en terapia intensiva) y necesitamos de veras extirparle el narco y hacerle un bypass a su aparato burocrático.
Peeero, un día mi querida amiga Avril me hizo ver que por más graves que sean estas enfermedades, a México también le duelen otras cosas y aunque no tengan la misma urgencia, requieren atención. En aquella ocasión hablábamos del combate a la crueldad animal y ahora lo retomo con este asunto de la alfabetización visual.
De verdad, no podemos aspirar a que el pais salga adelante si no le inyectamos cultura. Evidentemente se necesitan reformas a los organismos culturales y al sistema educativo, pero la guerra se gana con pequeñas batallas. Los medios tienen una GRAN responsabilidad de la que no son (o no quieren ser) conscientes, y si usaran su poder para promover productos de calidad, en vez de protagonizar esa novela chafa que les conté, podríamos ser el héroe/heroina de una historia digna del Pulitzer.
Un buen principio sería cambiar la idea generalizada de que la lectura es aburrida (como lo piensa un altísimo porcentaje de la población), y una parte super importante de esa misión sería producir diseños de portada que le tiren a las joyitas de la izquierda. Ya sé que "no se debe juzgar un libro por su cubierta", pero también es muy cierto que "como te ven te tratan". Ustedes a quien tratarían mejor, a una edición limitada, ilustrada y conmemorativa de -inserte aquí el título de su preferencia-, o a la versión de Porrúa? Como bien decía Mon, de todas formas los libros ya cuestan una fortuna. Aqui no es un issue de presupuesto, sino de voluntad para hacer las cosas.
Cambiemos nuestra mentalidad y tirémosle a lo grande, porque ya que andamos dicharacheros, "quien poco pide, poco merece".
Básicamente este libro habla de la necesidad de una alfabetidad visual generalizada (literacy, que le llaman, pero en español no hay equivalente, asi que la traducción es asi de rara), que permita que la comunicación visual se desarrolle con la misma fluidez que la verbal. Con esto se refiere a que todos -y no solamente diseñadores, arquitectos y comunicólogos- tengamos una cierta comprensión de los elementos básicos de las imágenes. Una premisa indispensable si tomamos en cuenta que la vida en el 2010 nos bombardea constantemente con imágenes de todo tipo, y en muchos casos, nuestra comprensión de ellas es, por decir lo menos, pobre.
Evidentemente esta señora hace sus planteamientos desde el maravilloso ambiente académico de Boston, y muchísima gente me alegará que no están los tiempos para andarse preocupando por alfabetidades visuales cuando la inmensa mayoría en este pais no tiene acceso siquiera a la educación básica. Desgraciadamente eso es una verdad innegable y hasta cierto punto estoy de acuerdo. Ahora les explico por qué hasta cierto punto.
Pero antes de que lleguemos a eso, está lo realmente grave del asunto: Los "profesionales" de la industria de la comunicación de este pais tampoco son "visualmente letrados" por decirlo de forma cortés. Los anuncios, páginas web, programas de televisión -y un interminable etcétera- que se hacen en México son en su mayoría, una real y reverenda mamada. Evidentemente su composición es muy pobre, y ya no nos metamos en cuestiones de manejo tipográfico o cromático, porque nos soltamos a llorar. La cereza del tétrico pastel es que aquí todo el mundo piensa que con una foto horrible y mal iluminada que retrate el "concepto creativo" (ja!) ya la hicimos.
La herida duele todavía más cuando le echamos el limoncito de la maltrecha industria editorial. Mi queridísima y tan lastimada industria editorial.
Aquí un suit afirma que "hacer una revista es bien fácil: te agarras a uno que medio escriba y a otro que tome fotos y ya está". Jesuscristo Superestrella nos agarre confesados.
Pero bueno, yo no iba a hablar de esta rama de la industria editorial, sino de la que se ocupa de los libros.
Todo este choro viene a cuento por este post de Mon, que me dejó pensando en toda una serie de factores por los cuales nuestro país es incapaz de producir maravillas editoriales como las que tenemos a la izquierda.
Es una cosa muy compleja que involucra muchísimas razones y desde varios frentes, pero creo que a grandes rasgos se resume en lo que les explicaba al principio del post: La total ignorancia y analfabetismo estéticos que nos corroen como la Nada lo hacía con Fantasía (llevo varios días pensando en The Neverending Story).
Cual novela chafa de las 4 de la tarde: Diseñador inocente llega a la gran Editorial. Se enamora perdidamente de su proyecto, lo lee apasionadamente (oh si, lo hace suyo), y cuando está a punto de declararle su amor con un diseño de portada super-mega-spurruwow, el malvado suit tuerto (desde Catalina Creel, la onda son los villanos tuertos) le sale con que "esta portada jamás será tuya, muajajajaja!!!!" Diseñador, con el corazoncito roto, se entrega al alcohol, y suit decide que lo de hoy son las portadas como de libro Porrúa, porque "el mercado no está preparado para un diseño tan radical".
Bueno, eso depende de lo que se considere "mercado". Ahi siguen nuestros problemas: la mayoría de los mercadólogos tampoco tienen mucha idea de lo que estamos hablando, los estudios de mercado tienen la seriedad de una fiesta de disfraces. Y lo digo con conocimiento de causa porque yo he formado parte de varios, tanto como consumidora que le toma el pelo a la gentecita de la marca y le dice lo que quiere oir (si no no te daban regalito al final, y a los 17 años una secadora de pelo es un poderoso señuelo), como en el papel de fiscal del FBI, detrás de un cristal mientras observo el desarrollo de un focus group cuya finalidad es delimitar el mercado de la revista que diseño. Bullshit.
Y también lo sé porque yo misma he sido discípula de Satán: empecé la maestría en merca, pero me salí. Saben por qué? Porque en la maestría en merca te enseñan un chingo de patrañas administrativas, y nada, en verdad, N-A-D-A de semiótica o persuasión. Así no se puede.
And last but not least, el por qué estoy parcialmente de acuerdo con que todo este choro de la alfabetización visual es una nimiedad. Si, este pobre y sufrido pais tiene chorrocientoscincuentamil achaques de gravedad crónica (oigan, 200 años de madrazos son como para estar otros 200 en terapia intensiva) y necesitamos de veras extirparle el narco y hacerle un bypass a su aparato burocrático.
Peeero, un día mi querida amiga Avril me hizo ver que por más graves que sean estas enfermedades, a México también le duelen otras cosas y aunque no tengan la misma urgencia, requieren atención. En aquella ocasión hablábamos del combate a la crueldad animal y ahora lo retomo con este asunto de la alfabetización visual.
De verdad, no podemos aspirar a que el pais salga adelante si no le inyectamos cultura. Evidentemente se necesitan reformas a los organismos culturales y al sistema educativo, pero la guerra se gana con pequeñas batallas. Los medios tienen una GRAN responsabilidad de la que no son (o no quieren ser) conscientes, y si usaran su poder para promover productos de calidad, en vez de protagonizar esa novela chafa que les conté, podríamos ser el héroe/heroina de una historia digna del Pulitzer.
Un buen principio sería cambiar la idea generalizada de que la lectura es aburrida (como lo piensa un altísimo porcentaje de la población), y una parte super importante de esa misión sería producir diseños de portada que le tiren a las joyitas de la izquierda. Ya sé que "no se debe juzgar un libro por su cubierta", pero también es muy cierto que "como te ven te tratan". Ustedes a quien tratarían mejor, a una edición limitada, ilustrada y conmemorativa de -inserte aquí el título de su preferencia-, o a la versión de Porrúa? Como bien decía Mon, de todas formas los libros ya cuestan una fortuna. Aqui no es un issue de presupuesto, sino de voluntad para hacer las cosas.
Cambiemos nuestra mentalidad y tirémosle a lo grande, porque ya que andamos dicharacheros, "quien poco pide, poco merece".
06 junio 2009
Birds flying high, you know how I feel...
Siempre que ando down, pongo Feeling Good de Muse. Hoy es uno de esos días.
Hay gente adicta al cigarro, a la coca (cola) a la otra coca, al alcohol, al café y a millones de cosas más que no tienen que ver con químicos. Yo soy una de esas. Mi adicción: ser delgada.
Lo cual nunca había representado un problema, hasta hace 5 años.
Igual que tooooodo el mundo, subi de peso cuando empecé a trabajar. Pero no opté por la anorexia o la bulimia, (too hard) porque además por esos entonces yo sufría de una úlcera gástrica que me estaba matando, asi que anyway ya vomitaba todo el tiempo. Y no adelgazaba.
So, empecé a tomar pastillas. Mi mamá llevaba 21 años tomándolas y estaba perfectamente sana, delgada y feliz, así que tanto ella como yo pensamos que esa era la opción. Yo también iba a estar bien.
Y efectivamente, regresé a mi peso y todo era felicidad.
Then, hace como 2 o 3 años, mi mamá empezó a desmayarse. Nunca hizo la relación con las pastillas, pero el año pasado, aún a pesar del cocktail químico que se echaba todas las mañanas, empezó a subir, so, las dejó. Y en solidaridad, yo también las dejé. Pensé: "Ay igual y debería dejarlas un rato y hacerlo como todo el mundo, con dieta y ejercicio: sin trampas".
Empezaron las dietas, el ejercicio... y nada. 7 kilos arriba en un año.
So, mi doctora me mandó hacer unos análisis. Not good. Me jodí la tiroides.
No es tan tan grave porq solo está medio jodida una parte, y si tiene cura. A mi mamá si se le jodió completita, y aunque la controlen, nunca va a volver a funcionar normalmente. But we'll be ok.
Les cuento esto Amigos Imaginarios, porque si bien no es lo peor del mundo, no está chido por lo que estoy pasando. So, no lo hagan. Y alerten a todas sus amigas, hermanas, primas, mamás, y a toda mujer (u hombre, o quimera) que conozcan y que puedan caer en la tentación de echarse un chocho para adelgazar.
Parte de mi depre de hoy se debe a la culpa. No sabía que me estaba haciendo daño, pero no puedo evitar pensar que me jodí. Yo estaba bien y me jodi.
Y ahorita, quiera o no, estoy enfrentando uno de mis miedos más grandes: ser una niña "llenita" -the polite way of saying I'm fat. Y todo por no querer serlo. Karma.
muse - feeling good
Hay gente adicta al cigarro, a la coca (cola) a la otra coca, al alcohol, al café y a millones de cosas más que no tienen que ver con químicos. Yo soy una de esas. Mi adicción: ser delgada.
Lo cual nunca había representado un problema, hasta hace 5 años.
Igual que tooooodo el mundo, subi de peso cuando empecé a trabajar. Pero no opté por la anorexia o la bulimia, (too hard) porque además por esos entonces yo sufría de una úlcera gástrica que me estaba matando, asi que anyway ya vomitaba todo el tiempo. Y no adelgazaba.
So, empecé a tomar pastillas. Mi mamá llevaba 21 años tomándolas y estaba perfectamente sana, delgada y feliz, así que tanto ella como yo pensamos que esa era la opción. Yo también iba a estar bien.
Y efectivamente, regresé a mi peso y todo era felicidad.
Then, hace como 2 o 3 años, mi mamá empezó a desmayarse. Nunca hizo la relación con las pastillas, pero el año pasado, aún a pesar del cocktail químico que se echaba todas las mañanas, empezó a subir, so, las dejó. Y en solidaridad, yo también las dejé. Pensé: "Ay igual y debería dejarlas un rato y hacerlo como todo el mundo, con dieta y ejercicio: sin trampas".
Empezaron las dietas, el ejercicio... y nada. 7 kilos arriba en un año.
So, mi doctora me mandó hacer unos análisis. Not good. Me jodí la tiroides.
No es tan tan grave porq solo está medio jodida una parte, y si tiene cura. A mi mamá si se le jodió completita, y aunque la controlen, nunca va a volver a funcionar normalmente. But we'll be ok.
Les cuento esto Amigos Imaginarios, porque si bien no es lo peor del mundo, no está chido por lo que estoy pasando. So, no lo hagan. Y alerten a todas sus amigas, hermanas, primas, mamás, y a toda mujer (u hombre, o quimera) que conozcan y que puedan caer en la tentación de echarse un chocho para adelgazar.
Parte de mi depre de hoy se debe a la culpa. No sabía que me estaba haciendo daño, pero no puedo evitar pensar que me jodí. Yo estaba bien y me jodi.
Y ahorita, quiera o no, estoy enfrentando uno de mis miedos más grandes: ser una niña "llenita" -the polite way of saying I'm fat. Y todo por no querer serlo. Karma.
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